jueves, 3 de julio de 2014

No es más grande el que siempre triunfa, sino el que jamás se desalienta.

Una vez un hombre sabio me dijo que la vida era "una carrera de fondo", esta definición de la vida para mi, un hombre acostumbrado a esprintar, era algo difícil de entender en gran parte también debido a mi juventud y, además, se me representaba como un reto. A día de hoy, pasado los años, solo puedo decir que aquel hombre tenía razón. Asímismo durante esta carrera de fondo podemos perder, caer está permitido, pero nunca jamás caer en el desaliento, luchar hasta el final, hasta conseguir alcanzar nuestra meta.